[...] al fin quito la vista del teléfono y volteo a ver a su
amigo Carlos que se encontraba a su lado viendo a lo lejos mientras sonreía con
gran entusiasmo, como si fuera un niño al que le dan por primera vez un juguete
que tanto anhelaba, el observo a su alrededor para buscar algún motivo gracioso
para conocer por que sonreía de esa manera esperando encontrar a un ciclista
que caía de su bici, o un perro que hacía del baño sobre los pies de su dueño o
una persona con un atuendo ridículo; pero no encontró nada de eso.
–Estoy aburrido– comentó.
Pero Carlos siguió observando el paisaje muy
contento sin hacer caso.
– ¿Qué es lo que estás viendo que te tiene tan contento?–
preguntó.
– ¿Qué acaso no lo ves?–Respondió Carlos.
– No ¿Qué cosa? – Dijo Esteban con la esperanza de conocer que lo tenía tan contento.
– ¿Qué acaso no lo ves?–Respondió Carlos.
– No ¿Qué cosa? – Dijo Esteban con la esperanza de conocer que lo tenía tan contento.
– El niño que juega al caballito con su papá.
Esteban observaba a lo lejos hasta que los encontró y dijo –
¿Y eso qué tiene de divertido?
–Jajajajaja, tú no lo entiendes. –dijo Carlos.
– ¿Qué No entiendo por qué te estas burlando de aquel señor que juega con su hijo?– Exclamó con tono un poco molesto –Pues tienes razón, no lo entiendo.
–Deja te explico–respondió mientras reía con una sonrisa incrédula –Jugaremos a lo mismo que ellos para que me entiendas.
– ¡¿Estás loco?! –Preguntó en tono de burla– ¡No seas patético por favor! Jamás haré el ridículo jugando al caballito contigo.
—Lo que ellos hacen es un juego que muy pocas personas conocen y dichosos son los pocos afortunados que lo saben jugar.
—Pues yo veo que es igual a un simple juego cualquiera, sin nada en especial.
– ¿Qué No entiendo por qué te estas burlando de aquel señor que juega con su hijo?– Exclamó con tono un poco molesto –Pues tienes razón, no lo entiendo.
–Deja te explico–respondió mientras reía con una sonrisa incrédula –Jugaremos a lo mismo que ellos para que me entiendas.
– ¡¿Estás loco?! –Preguntó en tono de burla– ¡No seas patético por favor! Jamás haré el ridículo jugando al caballito contigo.
—Lo que ellos hacen es un juego que muy pocas personas conocen y dichosos son los pocos afortunados que lo saben jugar.
—Pues yo veo que es igual a un simple juego cualquiera, sin nada en especial.
Carlos no hizo mucho caso del comentario de esteban, siguió
observando al papá que jugaba con su hijo y después de un par de segundos le
preguntó a esteban
— ¿Alguna vez has
escuchado sobre "El juego de la vida"?
— ¿El juego de qué?— dijo un poco confundido.
—El mejor juego del mundo: "El juego de la vida". —respondió Carlos.
—Y... ¿cómo es el "juego de la vida"?—preguntó de nuevo con curiosidad.
—Es muy simple, pero nada sencillo cuando lo comienzas a jugar.
—Pero bueno, ¿de qué trata "el juego de la vida"?
— ¿El juego de qué?— dijo un poco confundido.
—El mejor juego del mundo: "El juego de la vida". —respondió Carlos.
—Y... ¿cómo es el "juego de la vida"?—preguntó de nuevo con curiosidad.
—Es muy simple, pero nada sencillo cuando lo comienzas a jugar.
—Pero bueno, ¿de qué trata "el juego de la vida"?
Esteban miraba los
ojos a su amigo y con una de esas miradas amenazantes que caracterizan a las
personas frustradas cuando buscan respuestas a cualquiera de sus preguntas,
pero Carlos hacia caso omiso de su mirada. Carlos miro su reloj, acomodo más
cómodo en la banca y después con una expresión seria le dijo
—Una vez que conoces del juego lo tienes que jugar, por la
fuerza, quieras o no, pero no lo puedes ignorar, es como una mafia, una vez que
conoces de ella te tienes que unir o terminaras mal.
Esteban se puso tenso, nervioso, pensando en que tipo de
juego seria ese, pero lo que más le preocupaba era que su amigo estuviera
dentro de alguna mafia u organización ilegal secreta de esa zona y que pudiera
poner en riesgo la vida de Carlos y la suya. Pensó durante un par de segundos
<< ¿Qué tan malo sería conocer sobre ese juego?>>. Un tanto
nervioso y emocionado por descubrir algo nuevo respondió.
– No importa, quiero saber.
– Antes de adentrarte en el juego debes conocer sus reglas. – Dijo Carlos.
– ¡Ya déjate de tanta basura y dime ya de que trata! –Exclamó muy molesto y desesperado.
— Jajajajaja, bien pues, iré al grano; en este juego hay reglas, las cuales debes de respetar, son la base del juego y si se rompe una de ellas perderás, son reglas de oro que siempre, SIEMPRE DEBES SEGUIR y no debes olvidar.
—Ande pues, según eso ¿Cuáles son esas reglas "de oro"?
– Antes de adentrarte en el juego debes conocer sus reglas. – Dijo Carlos.
– ¡Ya déjate de tanta basura y dime ya de que trata! –Exclamó muy molesto y desesperado.
— Jajajajaja, bien pues, iré al grano; en este juego hay reglas, las cuales debes de respetar, son la base del juego y si se rompe una de ellas perderás, son reglas de oro que siempre, SIEMPRE DEBES SEGUIR y no debes olvidar.
—Ande pues, según eso ¿Cuáles son esas reglas "de oro"?
Carlos miro a los
ojos a Esteban de nuevo, el cual tenía el ceño fruncido en el que se notaba el
estrés, el nerviosismo, y mucha desesperación. Y luego le explico
—En primera– hizo una pausa breve para dar emoción –Esta estrictamente prohibido abandonar tus sueños sin ni siquiera luchar…
– Pero que tonter…
– Déjame terminar de hablar, ¿Qué no te morías de ansias por conocer el juego de la vida?
– muy bien, continua. – dijo esteban muy confundido.
—En primera– hizo una pausa breve para dar emoción –Esta estrictamente prohibido abandonar tus sueños sin ni siquiera luchar…
– Pero que tonter…
– Déjame terminar de hablar, ¿Qué no te morías de ansias por conocer el juego de la vida?
– muy bien, continua. – dijo esteban muy confundido.
Carlos continuó –está prohibido quedarse sumergido en
tristeza junto con problemas de la vida que en el camino se presentaran, no se
puede quedar a medio camino del juego, es contra las reglas. Se debe sentir cada
momento de la vida como si jamás volviera a regresar otro igual, también es
contra las reglas repugnar esta vida o sus hechos, odiar a todas las personas y
pensar que todo mundo es igual, no se debe quedar estancado en la depresión, no
debes querer abandonar la senda ¡jamás!, está prohibido guardar rencor a
cualquier persona, no se puede hacer el mal a los demás, es contra las reglas
no ayudar a los que te rodean, está en contra no ser motivación en los demás y
no ser realmente Tú. Esta prohibido fingir ser como no eres. – Dijo Carlos con
una gran y profunda inspiración.
Esteban guardo silencio un par de minutos mientras analizaba
las reglas de “El juego de la vida” y se preguntó a si mismo << ¿Qué tipo
de juego es ese? >> Para después decir a su amigo.
— ¿De qué trata el juego entonces?
—Este juego Consiste en lo que dice su nombre, en vivir y disfrutar la vida como un juego, como el mejor de todos los juegos que hay, tratar de que cada persona que está en el juego pueda vivir plenamente cada minuto de su vida, también de que cada pequeña cosa que suceda sea un motivo permanente de felicidad, incluyendo desde el más mínimo detalle hasta el más complejo y especial, en este juego se tiene que estar abierto a aceptar de manera positiva cualquier reto que la vida nos pueda presentar, el juego de la vida trata de no preocuparse por el mañana demasiado, sino enfocarse en el hoy como si mañana ya no hubiera un despertar, trata de una lucha constante contra lo cotidiano y contra convertirse en ese prototipo de personas atado a lo material, aquí tenemos que vivir, no sólo existir, el juego consiste en seguir las reglas y que todos los jugadores tenemos seguir adelante y disfrutar, hacer un esfuerzo para convertir a este mundo un mejor lugar, cada día que pasa en la vida se debe estar contento sin necesitar un motivo en especial, para completar este puzle de felicidad, en este juego se aprovecha y disfruta la libertad, nosotros los jugadores tenemos la tarea de dar a conocer este juego a los demás de una forma especial, consiste en que se haga comprender al mundo que no sólo es gente, que son personas con derecho y oportunidad de sentir, de apreciar, de sonreír, de gozar.
— ¿De qué trata el juego entonces?
—Este juego Consiste en lo que dice su nombre, en vivir y disfrutar la vida como un juego, como el mejor de todos los juegos que hay, tratar de que cada persona que está en el juego pueda vivir plenamente cada minuto de su vida, también de que cada pequeña cosa que suceda sea un motivo permanente de felicidad, incluyendo desde el más mínimo detalle hasta el más complejo y especial, en este juego se tiene que estar abierto a aceptar de manera positiva cualquier reto que la vida nos pueda presentar, el juego de la vida trata de no preocuparse por el mañana demasiado, sino enfocarse en el hoy como si mañana ya no hubiera un despertar, trata de una lucha constante contra lo cotidiano y contra convertirse en ese prototipo de personas atado a lo material, aquí tenemos que vivir, no sólo existir, el juego consiste en seguir las reglas y que todos los jugadores tenemos seguir adelante y disfrutar, hacer un esfuerzo para convertir a este mundo un mejor lugar, cada día que pasa en la vida se debe estar contento sin necesitar un motivo en especial, para completar este puzle de felicidad, en este juego se aprovecha y disfruta la libertad, nosotros los jugadores tenemos la tarea de dar a conocer este juego a los demás de una forma especial, consiste en que se haga comprender al mundo que no sólo es gente, que son personas con derecho y oportunidad de sentir, de apreciar, de sonreír, de gozar.
Esteban se quedó maravillado al escuchar las palabras de Carlos.
Quería definitivamente estar dentro de ese juego que a su amigo se notaba muy
bien que le fascinaba al tan solo
escuchar como hablaba de él. Esteban quería formar parte de ese juego tan
maravilloso que su vida podría cambiar, que sabía que lo haría llegar a un
mejor lugar. Esteban miraba a lo lejos maravillado, como si flotara en una gran
nube, blanca, suave y sedosa, la cual lo elevaba a las estrellas tan solo de
pensar como sería el mundo si todos supieran sobre el juego de la vida y
participaran en él.
Carlos observaba a esteban, estiro una mano a su hombro y le
dijo
– El objetivo de este juego es enseñarle a los demás cual es el verdadero sentido de este mundo, es demostrar el amor puro a esta vida y lo que consiste en verdad, el verdadero objetivo del juego de la vida es lograr en esta vida la verdadera y plena felicidad.
—Vaya... –Soltó esteban con un gran suspiro.
—La única forma de perder en este juego, es rendirse en el camino y no ser feliz. –Explicó Carlos a esteban mientras seguía observando al niño que jugaba felizmente con su papá.
– El objetivo de este juego es enseñarle a los demás cual es el verdadero sentido de este mundo, es demostrar el amor puro a esta vida y lo que consiste en verdad, el verdadero objetivo del juego de la vida es lograr en esta vida la verdadera y plena felicidad.
—Vaya... –Soltó esteban con un gran suspiro.
—La única forma de perder en este juego, es rendirse en el camino y no ser feliz. –Explicó Carlos a esteban mientras seguía observando al niño que jugaba felizmente con su papá.
Esteban también
observaba al niño y a su padre en ese momento y al poco tiempo comentó —Así que
ese es el juego de la vida.
—Bienvenido seas al juego amigo.
—Gracias amigo.
—Te deseo suerte…. Y que seas feliz.
—Gracias amigo.
—Te deseo suerte…. Y que seas feliz.
Moraleja: Somos personas atrapadas dentro de un mundo que
solo busca el poder y riquezas, sin darnos cuenta de los maravillosos y
hermosos detalles que hay dentro de él. Y no conocemos el verdadero objetivo de
la vida, el cual consiste en disfrutarla y dentro de ella alcanzar la felicidad.